Por P. Lenin Bohórquez Carrullo ShP*
Comenta De Bono (2010): “En la escuela, en los acertijos, en los test, en los exámenes y en nuestro sistema de valores, se pone todo el énfasis en el ingenio… Prestamos una atención mucho menor a la sabiduría…porque creemos que la sabiduría viene sólo con la edad y la experiencia y que no es posible enseñar sabiduría. Esto es una falacia. Se puede enseñar sabiduría. La sabiduría depende en gran medida de la percepción. Se trata de enseñar percepción, no sólo lógica” (p. 18)
Para desarrollar el sentido común en los niños es muy importante observar su conducta afectiva, motricidad, reacciones, lenguaje, conceptualización, hábitos de acuerdo a su edad. A partir de ese análisis planeamos actividades lúdicas y retadoras.
Pensamiento reactivo y pro activo.
Resulta práctico ofrecer a los niños hojas de trabajo, libros de texto u otros materiales elaborados. Pero en la vida real toda la información no está dada; hay que encontrarla. Las cosas no se hayan delante de uno. Es fácil comer cuando nos ponen delante la comida; pero comprarla o incluso cultivarla y cocinarla es otro asunto. No tenemos la culpa de que el pensamiento proactivo no sea fácil de manejar; pero si de suponer que el pensamiento reactivo es suficiente (cfr. p. 20)
*Comunidad San Judas Tadeo en Centro Habana, Escolapios Guanabacoa

