Mensaje de Monseñor Juan Gabriel Díaz Ruiz, Obispo de Ciego de Ávila. Domingo de Ramos, 28 de marzo de 2021

Comienza hoy la Semana Santa del año 2021. El nombre, ya de por sí, indica el lugar que las celebraciones de estos días tienen en la fe de los cristianos; se le llama, también, la “Semana Mayor”, y es muy cierto, porque aunque a lo largo de todo el año celebramos, de manera especial los domingos, todo lo referente a Cristo, la Iglesia, que es sabia, ha querido hacerlo durante una semana completa de un modo intensivo; además, es muy beneficioso que los creyentes podamos centrar la atención en los misterios que son el fundamento de nuestra fe: la Pasión, la Muerte y la Resurrección del Señor, y lo hagamos, hasta donde esto es posible, “cronológicamente”, empezando por la entrada triunfal de Jesús en la ciudad de Jerusalén, aclamado por la multitud, para llegar luego a los días más importantes, los que se agrupan bajo el nombre de “Triduo Pascual”, que inicia en la tarde del Jueves Santo y culmina con el Domingo de Resurrección.

Es un camino de siete días, que va creciendo en intensidad e importancia a medida que nos hace recorrer los misterios centrales de nuestra fe. El núcleo de toda la Semana Santa lo constituye el Triduo Pascual, porque en esos días entramos en contacto directo con los fundamentos de la fe cristiana: Jesucristo, el Hijo de Dios, el Salvador, entregó la vida por nosotros en la cruz y ha resucitado gloriosamente, por eso es el Señor, y su sacrificio, pleno de amor por toda la Humanidad, nos ha abierto las puertas de la salvación. La Iglesia nos introduce en estos misterios con el Jueves Santo, conmemoración de la Última Cena de Jesús con sus discípulos antes de morir crucificado; luego, en el Viernes Santo, presenta el misterio de dolor, humillación y muerte del Señor, para, en la noche del Sábado Santo y en el Domingo de Resurrección, esperar con alegría su gloriosa resurrección y celebrarla con júbilo y esperanza. En realidad, si nos dejamos guiar por las celebraciones, cantos, lecturas de La Biblia y signos que se nos proponen en estos días, podremos vivir intensamente la fe que profesamos; así que el mejor consejo que podemos darle a alguien que pregunte sobre qué hacer en esta Semana Santa es el de que se deje conducir de la mano por la liturgia que la Iglesia nos propone para cada ocasión. Dispongámonos, pues, con profunda devoción y fe, a celebrar estos días santos que empiezan hoy con el Domingo de Ramos.

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