Un nuevo paradigma. Sección radial “Una Luz en la Oscuridad” que sale cada viernes dentro del “Suplemento en Detalles” de la RCJ.

Por Julio Pernús Santiago*

En realidad, nunca sabré muy bien si mi director, un sacerdote jesuita con más de siete décadas andadas, escuchará esta sección; creo que algunas veces lo hace y otras no, pero igual me parece oportuno reflexionar sobre el cambio de paradigma laboral y existencial que estamos viviendo también al interior de la Iglesia. Entre otros motivos como consecuencia de una tangible pandemia global y el impulso dado por este elemento a una nueva revolución industrial que viene desarrollándose a pasos agigantados como efecto de la globalidad planetaria.  

Entre las características de la primera revolución industrial podemos destacar que fue sacando a la familia de su entorno, dejando endeble esta importante institución social, eso convirtió al ser humano en personas que solían pasar más tiempo fuera de su casa trabajando que dentro del hogar.  Los seres humanos seríamos en palabras del historiador israelí Yuval Noah Harari, un Homo Laborans. Ese sistema de vida construyó un paradigma laboral donde las personas solían pasar al menos 8 horas de trabajo fuera de sus hogares.

Pero, desde la llegada de la era digital, la irrupción de una nueva época según el Papa Francisco, el modelo del hombre trabajando por más de 8 horas fuera de su casa está quedando obsoleto y eso exige un aggiornamiento urgente de cualquier persona que hoy día desee guiar de forma correcta cualquier  proceso. Nunca me atrevería a sugerir que dejara de existir la “Vida Cristiana” en papel, pues es una realidad lo de la brecha digital donde muchos de los que van a la Iglesia solo cuentan con la querida hojita dominical impresa para informarse y leer algo evangelizador. Ahora, es importante para todos que comprendamos que el futuro suele ir cada día más hacia la realidad digital, pues las hojas para imprimir serán cada vez más difíciles de conseguir, además, detrás de cada una de ellas hay un árbol y solo cuidando la ecología de nuestro planeta podremos cuidar su futuro.

El nuevo paradigma ha demostrado que la comunidad cristina ya no se construye solamente en los ambientes físicos, pues viene emergiendo una generación que necesitan congregarse digitalmente para vivir su fe con mayores herramientas. Las pastorales tradicionales ya no le son suficientes, desean revolucionarlas y aportarles sus carismas digitales a su desarrollo. Por eso es importante que el diálogo entre la comunidad y su párroco no se construya  solamente en el ámbito del templo físico, sino que trascienda al plano digital, aprovechando las herramientas traídas por esta nueva revolución industrial sobre todo en el entramado comunicativo. Una pareja amiga vivió la Semana Santa desde la casa, utilizando su móvil para vivirla junto a su comunidad; pero en el hogar, el esposo le lavó los pies a la esposa y viceversa, siguieron las eucaristías transmitidas en vivo por su párroco y fueron así protagonistas de una eucaristía existencial.  

Yo estoy suscrito al grupo de Whatsapp de la parroquia de Santa Rita  del municipio Playa en La Habana, desde un comienzo me ha llamado mucho la atención el ver como el padre Pepe Félix se ha   actualizado a esta nueva realidad. Su ejemplo es una muestra tangible de que sí podemos transformar nuestra mentalidad como Iglesia y adaptarnos al nuevo paradigma  existencial, pues desde esos espacios también se vive la evangelización.   

*Comunidad de la Asunción en Guanabacoa, Arquidiócesis de La Habana.

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