Hermanos y amigos, reciban mi saludo cariñoso y fraterno con los mejores deseos de que el buen Padre Dios, rico en bondad y misericordia, les colme a ustedes y sus seres queridos de gracia y bendición.
Cuánto me alegra el saber que ustedes son asiduos en acoger el mensaje de vida y salvación que la Iglesia católica en la diócesis de Ciego de Ávila les quiere anunciar especialmente en el día del Señor.
Hoy en este décimo séptimo domingo del Tiempo Ordinario en el ciclo c, la Iglesia en su liturgia, haciendo memoria de nuestro Señor Jesucristo, nos invita a centrar la atención en el estilo, manera y enseñanza del Señor Jesús sobre la oración.
La oración del creyente ha de ser confiada e insistente, ahí tenemos el ejemplo de Abraham en su “regateo” a Dios, que llega así a reconocer la misericordia y paciencia del buen Padre Dios.
El salmo 137 nos muestra la actitud confiada del israelita orante que tiene la experiencia: “cuando te invoqué, me escuchaste Señor”.
El apóstol Pablo nos recuerda cómo a los colosenses que hemos creído en el poder de Dios, que nos hace partícipes de la resurrección de Cristo Jesús. Los que hemos recibido el Espíritu de Dios, al darnos la gracia de ser hijos de Dios, nos capacita para invocar a Dios como Padre: Abbá… Padre Nuestro
Los evangelios son testimonio de fe de quienes conocieron, escucharon y siguieron al Señor y han querido que nosotros, mediante su testimonio, mantengamos la inquietud de buscar, conoce, amar, seguir y servir para vivir una vida digna de personas humanas como hijos de Dios y hermanos de todos, al estilo de Jesús; siempre en actitud de respeto, comprensión, servicio y perdón a los demás, como expresión de nuestro auténtico amor a Dios.
El estilo, la frecuencia y la manera de orar de Jesús fue tan impactante para sus discípulos que le piden: “Señor, enséñanos a orar”… qué ésta sea nuestra solicitud de hoy al Señor… ¡Señor, enséñanos a orar!
Jesús vive una relación íntima con el Padre Dios, su relación es de Hijo a Padre… y quiere que nuestra relación con Dios, expresada en la oración, sea de hijos al Padre para vivir en fraternidad.
El Padre Nuestro es la expresión de la vivencial intimidad de los hijos con el Padre Dios, animados por el Espíritu al estilo y manera de Jesús.
El Padre Nuestro nos revela cómo es el Dios de Jesús, cómo es la confianza de Jesús en su Padre Dios, cuáles son las características del Reino de Dios, y qué significa para nosotros como seres humanos, necesitados y dependientes de Dios.
El ser humano es un ser en relación, y cuando hay una relación amorosa con el otro es fácil la comunicación. El ser humanos significa esencialmente relación con Dios, esto incluye el hablar a Dios y el escuchar a Dios.
Como bien sabes, cuanto necesitamos tener momentos fuertes y conscientes de ejercicios de respiración para nuestro bienestar biológico, sicológico y espiritual; así también necesitamos momentos fuertes, intensos, conscientes de oración en nuestra vida, de comunicarnos con el buen Padre Dios para vivir siempre nuestra dignidad de hijos de Dios.
Te invito a que dediques un momento para orar el Padre Nuestro. Que cuentes siempre con la protección y bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
