Mensaje del P. Camilo de la Paz Salmón Beatón, párroco de San José Obrero en la Arquidiócesis Santiago de Cuba. Comentario del evangelio del 16 de octubre de 2022, XXIX Domingo del Tiempo Ordinario

“Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?” Lucas 18,8

Hermanos,

En esta mañana la liturgia de la Palabra nos propone contemplar el mensaje de la Iglesia en esa intención que se presenta en la lectura del Evangelio. Orar sin desanimarse, es decir, tener ánimo de orar en las vicisitudes externas e internas de nuestro ser.

En un primer lugar se presenta la constancia de la oración en los brazos extendidos de Moisés. Brazos extendidos que no podían bajar, brazos extendidos que muestran el tipo de tensión que se iba a gestar en la humanidad, los brazos extendidos de Jesús en la cruz, los brazos extendidos de Jesús en la cruz que logra la victoria en la batalla contra el pecado y la muerte. Una victoria que se hace a filo de espada, pero en su costado.

Vemos esta constancia en la oración, esta perseverancia en el vencimiento del propio ser humano cuando san Pablo presenta este fragmento de epístola a Timoteo, cuando le exhorta que el fruto de la oración nace de las fuerzas recibidas por Dios en las Sagradas Escrituras como depósito de la fe. Es una oración en la Palabra de Dios que te indica la exhortación, que te indica la pedagogía divina hacia el otro, que te marca las pautas para la evangelización y te indica además el camino para la catequesis.

Ayer nosotros, ya que estamos hablando de oración, celebramos como iglesia la fiesta de Santa Teresa de Ávila. Yo creo que Santa Teresa en su teología mística es una gran Maestra y Doctora en la elección de la vida contemplativa. y precisamente Santa Teresa, es el ejemplo clásico que muestra Jesús de esta viuda, que constantemente tocaba a la puerta de este juez. De este juez que ahora es Dios, un juez misericordioso.

En toda su obra Santa Teresa, como por ejemplo es el Libro de la Vida, nos muestra que hay que vencerse a uno mismo y cumplir cuatro pasos de oración, la oración mental, la oración de quietud, la oración de éxtasis y la oración de unión.

Hoy nosotros contemplamos como mensaje dominical de este domingo la oración mental, y nos mostramos a nosotros mismos en nuestra mente en una gran batalla, en una gran batalla que tiene que vencer un ejército entrando por un castillo de siete habitaciones, hasta llegar a nuestro interior y mostrar siempre, día a día, la lectura del Evangelio que muestra la iglesia, y contemplar a Jesús en nuestra mente, y determinarnos a seguirlo en nuestro interior y en los sacramentos.

La oración te permite relacionarte con Dios, la oración te permite entregarte a Dios, la oración va a ser de ti una persona consagrada con el sentido del amor de Dios.

Hoy nosotros le pedimos al Señor que nos de la gracia, al igual que se la dio a Santa Teresita del Niño Jesús, a Santa Teresa de Ávila, a San Antonio María Claret, a San Juan Pablo II, a San Juan de la Cruz y a todos los santos del Carmelo, que nos permita revalorizar nuestra vida interior, y orar sin desánimo porque el Rey escucha.

Hoy nosotros le presentamos al Señor todas estas intenciones por manos de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, ella que contempla a Dios e intercede siempre por su pueblo.

Que así sea.

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