Queridos hijos e hijas como siempre les habla su Obispo, Mons. Juan de Dios.
El comienzo del evangelio de Marcos presenta el cumplimiento de la profecía de Isaías en la persona de Juan el Bautista como mensajero y precursor del que está por llegar. Juan Bautista realiza su misión “proclamando que la gente se bautizara como señal de conversión”. De toda la región llegaban para confesar sus pecados y bautizarse en el río Jordán. El Bautista es escuchado por mucha gente que tiene deseos de cambio. Él se abaja ante el que llega sintiéndose indigno de servirle como esclavo y lo anuncia como el más fuerte y poderoso que bautizará con Espíritu Santo.
Marcos resume todo lo que va a escribir sobre Jesús, Hijo de Dios, como buena noticia, Evangelio. Y para que esa buena noticia llegue hay que prepararle el camino. Por eso y para eso el Bautista, nuevo Elías, propone la conversión, confesión de los pecados y bautismo. Solo así serán posibles los “cielos nuevos y la tierra nueva”. El hombre nuevo amanecerá en Cristo. Hoy también es necesario allanar injusticias, guerras, odios, miedos y mentiras que retrasan la llegada del reino.
San Cirilo de Alejandría en una de sus homilías sobre Juan el Bautista nos expresa:
Habiendo cantado el profeta la liberación de Israel y el perdón de los pecados de Jerusalén; habiendo solicitado para ella el consuelo —un consuelo ya próximo y como quien dice, pisando los talones a lo ya dicho—, añadió: viene nuestro salvador. Le precede como precursor enviado por Dios el Bautista, que en el desierto de Judá grita y dice: Preparad el camino del Señor, allanad los senderos de nuestro Dios.
Habiéndoselo revelado el Espíritu, también el bienaventurado Zacarías, el padre de Juan, profetizó diciendo: Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor, a preparar sus caminos. De él dijo el mismo Salvador a los judíos: Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pues el sol de justicia y la luz verdadera es Cristo.
La sagrada Escritura compara al Bautista con una lámpara. Pues si contemplas la luz divina e inefable, si te fijas en aquel inmenso y misterioso esplendor, con razón la medida de la mente humana puede ser comparada a una lamparita, aunque esté colmada de luz y sabiduría. […]
Pues hay vías públicas y senderos casi impracticables, escarpados e inaccesibles, que obligan unas veces a subir montes y colinas y otras a bajar de ellos, unos te ponen al borde de precipicios, otros te hacen escalar altísimas montañas. Pero si estos lugares solitarios y abruptos se abajan y se rellenan las cavidades profundas, entonces sí, entonces lo torcido se endereza totalmente, los campos se allanan y los caminos, antes empinados y tortuosos, se hacen transitables. Esto es, pero a nivel espiritual, lo que hace el poder de nuestro salvador. Una vez que se hizo hombre y carne —como dice la Escritura—, en la carne destruyó el pecado, y abatió a los soberanos, autoridades y poderes que dominan este mundo. A nosotros nos igualó el camino, un camino apto para correr por las sendas de la piedad, un camino sin cuestas arriba ni bajadas, sin baches ni altibajos, sino realmente liso y llano.
Se ha enderezado todo lo torcido. Y no sólo eso, sino que se revelará la gloria del Señor, y todos verán la salvación de Dios. Ha hablado la boca del Señor. Pues Cristo era y es el Verbo unigénito de Dios, […]. Él es el Señor de la gloria y hemos contemplado su gloria que antes no conocíamos, cuando hecho hombre como nosotros según el designio divino, se declaró igual a Dios Padre en el poder, en el obrar y en la gloria: sostiene el universo con su palabra poderosa, obra milagros con facilidad, impera a los elementos, resucita muertos y realiza sin esfuerzo otras maravillas.
Así pues, se ha revelado la gloria del Señor y todos han contemplado la salvación de Dios, a saber, del Padre, que nos envió desde el cielo al Hijo como salvador.
Señor Jesús, anunciado por los profetas y presentado por el Bautista, inspíranos para que encontremos caminos que faciliten la llegada de tu reino. Mantén en alto la esperanza de los que con fe te aguardamos. ¡Ven, Señor, Jesús!
Que María de la Caridad nos acompañe siempre.

Debe ser el Domingo 2 de Adviento, enviarom el I.
FELIZ Y SANTO ADVIENTO EN COMUNION DE ORACIONES POR UCRANIA e ISRAEL GRACIAS Unidos en el Corazón de Nuestra Madre, y con Ella al pie de su Hijo sediento en la Cruz Ese, que no cabe en lo máximo, habita en lo mínimo. Autor desconocido AMDG Saludos René HORIZONTESDECRISTIANDAD.ORG TODOCATOLICO.ORG TWEETER @todocatolicoO
“Prefiero una Iglesia herida, accidentada, manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por la comodidad y el encierro de aferrarse a sus propias seguridades” (“Evangelii Gaudium,” 49).
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GRACIAS!!!!!!!!!!!
FELIZ Y SANTO ADVIENTO EN COMUNION DE ORACIONES POR UCRANIA e ISRAEL GRACIAS Unidos en el Corazón de Nuestra Madre, y con Ella al pie de su Hijo sediento en la Cruz Ese, que no cabe en lo máximo, habita en lo mínimo. Autor desconocido AMDG Saludos René HORIZONTESDECRISTIANDAD.ORG TODOCATOLICO.ORG TWEETER @todocatolicoO
“Prefiero una Iglesia herida, accidentada, manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por la comodidad y el encierro de aferrarse a sus propias seguridades” (“Evangelii Gaudium,” 49).
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