Mensaje radial P. Peter Warui Gachoca, AJ, de la Diócesis de Ciego de Ávila, el III domingo de Adviento, 15 de diciembre de 2024

Queridos hermanos y hermanas, espero que estén preparando bien sus corazones para que durante la Navidad del niño Jesús pueda entrar y hacer allí un hogar, de hecho esta es la razón de este tiempo litúrgico de adviento, limpiar nuestros corazones, haciéndolos adecuados y dignos para que Jesús que nacerá, se quede.

El mensaje de la palabra de Dios en este tercer domingo es una invitación para que seamos conscientes del gozo de la venida de Cristo que conmemoraremos en la Navidad, el gozo y la felicidad en el Señor que celebramos hoy, se simboliza encendiendo una vela rosa en la corona de adviento, en lugar de una morada. Actualmente en el mundo de hoy y específicamente en nuestra sociedad, prevalece la idea de que la religión impide la libertad, que es una fuerza opresiva; pero bien entendida, nuestra fe en Dios es una fuerza liberadora que nos libera de la infelicidad y nos ayuda a encontrar nuestro gozo en el Señor, recordamos la palabra de San Pablo en la segunda lectura que nos dice: quiero que seáis felices siempre felices en el Señor, repito lo que quiero es vuestra felicidad estad siempre alegres en el Señor lo repito alegraos.

El Papa Francisco en su exhortación apostólica nos recuerda que Jesús es la fuente de nuestro gozo haciéndonos instrumentos para irradiar este gozo a los demás, me gustaría recordar varias ocasiones en las que vemos a Jesús feliz y gozoso, se sintió Jesús apretado y obstaculizado, no, según lo que leemos en los evangelios especialmente en San Juan capítulo 15 versículo 11 leemos que Jesús decía os he dicho esto para que mi gozo este en vosotros y vuestro gozo sea completo. Jesús que estaba gozoso y quería que sus discípulos compartieran su alegría Jesús asistió a muchas cenas, la que le dio por ejemplo Mateo después de llamarlo una alegría después de convertir también en la casa de Zaqueo vemos Jesús que hizo a Zaqueo tener una gran felicidad porque sus pecados fueron perdonados, Jesús cambio en Cana de Galilea agua en vino para que los invitados pudieran seguir disfrutando y era vino de la mejor añada, el bendijo los matrimonios con su presencia por tanto Dios nos va a enviar su hijo, el viene y nos traerá la alegría.

Quieres ser feliz y alegre durante esta temporada en la que es tradicional intercambiar regalos. A menudo intentamos decidir ¿qué le gustaría a él o ella, qué es posible que necesite para que sea feliz o alegre? Intentamos hacer coincidir el regalo con la persona, sin embargo una y otra vez escuchamos que el dinero no compra la felicidad, no somos alegres por las cosas que tenemos el evangelio de hoy nos enseña lo que debemos hacer para ser alegres y felices. El primer paso para ser felices en el Señor, es renunciar al pecado para poder vivir una vida de gracia con el Señor, en el evangelio de hoy

Según San Lucas capítulo 3 versículo 10 al 18 tres veces la gente le preguntó a Juan el Bautista ¿qué debemos hacer? cada vez les decía que renunciaran a algo o que no fueran codiciosos. Vuestro viaje de conversión es un viaje desde querer a cambiar y convertir, ese fue el viaje que Juan el Bautista pidió a sus oyentes que hicieran; y el viaje que tenemos el desafío de hacer en este tiempo de adviento para que tengamos verdadero gozo y felicidad, cuando le damos la espalda al pecado y seguimos al Señor eso no significa que nunca más tendremos problemas por supuesto que lo haremos tendremos dificultades y problemas mientras vivamos, pero tendremos paz interior en el Señor y encontraremos nuestra felicidad en el Señor. Amen

Deja un comentario