Mensaje de Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz, SJ, Obispo de Pinar del Río. Comentario del evangelio del domingo 29 de mayo de 2022, Fiesta de la Ascensión del Señor

Queridos hijos e hijas soy Mons. Juan de Dios Hernández, obispo de esta diócesis de Pinar del Río. Soy y me siento pastor de todos ustedes.

Hoy escuchamos la narración de la Ascensión del Señor según San Lucas. La Ascensión es sin duda un misterio de la vida de Cristo poco meditado. Sin embargo, adquiere especial consideración porque es parte de la resurrección de Cristo. No se entendería la resurrección sin la ascensión. De entre las muchas enseñanzas de la Ascensión podríamos considerar estas dos: Cristo fue levantado de la tierra para atraer a todos hacia Él (Jn 12, 32) y para sentarse a la derecha del Padre, como profesamos en la oración del Credo cada domingo o con mayor frecuencia.

La elevación de Cristo en la cruz significa y anuncia la elevación en la Ascensión al cielo. (Catecismo de la Iglesia Católica no.662) Por ello encontramos en la cruz el inicio de su ascensión. Y todo con este único fin, atraer a todos los hombres hacia Él.

Jesús aceptó subir a la cruz para mantenernos unidos a Él, para que ninguno se perdiera. He aquí la grande y única aspiración de Cristo en la tierra. Su amor a cada hombre incluso por los que se resistirían a creer en Él. Sin embargo, así como aceptó subir a la cruz, sube al cielo para que disfrutemos de su gloria. Como lo hicieron sus apóstoles que después de verlo resucitado lo fueron a adorar al cenáculo, nosotros, ¿cuándo fue la última vez dirigimos una oración de alabanza, de gloria, de adoración como lo hicieron los apóstoles?

Por otro lado, que Jesús esté sentado a la derecha del Padre nos quiere decir que a partir de ese momento Cristo inaugura el reino de Dios. Reino que no será destruido jamás. Reino que nunca pasará. Imperio que es eterno. Cada cristiano pertenece a este reino. De nosotros depende que este reino sea grande. Expandiéndolo por medio de la palabra de Cristo; y que sea fuerte en una unión monolítica por medio de la caridad, del perdón de la paciencia. Tal como la respondió Cristo a quienes le crucificaron.

Morir y resucitar implica que Jesús regresa al seno del Padre. Y el Resucitado confiere una misión a los discípulos, que únicamente podrá llevarse a cabo cuando el Espíritu revista con su fuerza a aquellos que serán enviados. Numerosos profetas transmitieron mensajes de conversión y perdón de parte de Dios, pero aquellos se referían generalmente al pueblo de Israel. Cristo Resucitado universaliza la llamada a la conversión, superando los límites de Jerusalén, para transmitirla a todas las naciones.

Pero hoy no sólo celebramos el regreso de Cristo a la Casa del Padre, sino también la misión entregada a sus apóstoles: “Vayan y anuncien”.  Al respecto el papa Francisco nos expresa:

“Esto es la tarea que Jesús da a sus discípulos. Si un discípulo se queda quieto y no sale, no dará jamás a los demás lo que ha recibido en el bautismo, no es un verdadero discípulo de Jesús: carece de la misionaridad, le falta salir de sí mismo para llevar algo de bien a los demás. El recorrido para el discípulo de Jesús es ir más allá, para llevar esta buena noticia. Si bien hay también otro recorrido del discípulo: el recorrido interior que busca al Señor cada día, también con la oración y en la meditación.  El discípulo tiene que realizar este recorrido, porque si no busca siempre a Dios, al Evangelio que lleva a los otros, tendrá un evangelio débil, aguado, sin fuerza. Porque este doble recorrido es el doble camino que Jesús quiere para sus discípulos.  (Homilía de S.S. Francisco, 11 de junio de 2015, en Santa Marta).

Tanto tú como yo, estamos llamados a ser comunicadores de Jesucristo. No importa si eres ama de casa o ingeniero, si eres sacerdote o laico, lo importante es que tomes conciencia que desde el bautismo, has sido enviado a anunciar. Pidamos al Espíritu de vida, que da carne a los huesos secos y conduce a la humanidad entera hacia el Padre, nos haga participar de la gloria a la que el Hijo también nos llama.

Que María de la Caridad, comunicadora por excelencia, nos ayude a cumplir nuestra misión.

Un comentario sobre “Mensaje de Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz, SJ, Obispo de Pinar del Río. Comentario del evangelio del domingo 29 de mayo de 2022, Fiesta de la Ascensión del Señor

  1. GRACIAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! EN COMUNION DE ORACIONES POR UCRANIA GRACIAS Unidos en el Corazón de Nuestra Madre, y con Ella al pie de su Hijo sediento en la Cruz «Ahogar el mal en abundancia de bien». San Josemaria Escriva (cf Lumen gentium 61) AMDG Saludos René HORIZONTESDECRISTIANDAD.ORG TODOCATOLICO.ORG TWEETER @todocatolicoO

    “Prefiero una Iglesia herida, accidentada, manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por la comodidad y el encierro de aferrarse a sus propias seguridades” (“Evangelii Gaudium,” 49).

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