Mensaje radial de Monseñor Juan de Dios Hernández Ruiz, SJ, Obispo de Pinar del Río, del XII domingo del Tiempo Ordinario, 25 de junio de 2023

Queridos hijos e hijas el evangelio de hoy nos transmite un maravilloso mensaje: “No tengan miedo… Dios está con nosotros, nada humano le es ajeno… hasta nuestros cabellos están contados por Dios”

Entonces, te pregunto: ¿Cuándo fue la última vez que viviste un día con plena libertad? ¿Cuándo fue la última vez que actuaste ante los demás sin máscaras? ¿Cuándo fue la última vez que verdaderamente dijiste aquello que pensabas y no lo que agradaría más a las personas que estaban contigo?

A veces estamos en el comedor del centro de trabajo o de estudio, o quizás de paseo en un restaurante con unos amigos y al llegar los alimentos, en nuestro interior comienza un debate entre si invitamos a nuestros amigos a rezar antes de bendecir los alimentos o lo hago en particular. En ocasiones nos cohibimos por pena de lo que los demás pensarán y sin embargo, tal vez son precisamente nuestros acompañantes los que esperan e invitan a la oración, pues conocen la fe que profesamos, y reconocen la necesidad de agradecer a Dios los alimentos recibidos cada día. Vaya lección que recibimos, es como si Dios nos dijera, ya vez, vive lo que crees y lo que sientes, vive tu fe delante de los demás. Esta es una de las lecciones que nos deja el Evangelio de hoy, vivir nuestra fe con autenticidad buscando agradar primero a Dios, antes que buscar lo más cómodo.

Como Iglesia también caemos en la tentación de acomodarnos, sobre todo en estos tiempos de carencias. Al respecto recordemos la exhortación del papa Francisco: “Una Iglesia o un movimiento, una comunidad cerrada se enferma. Tiene todas las enfermedades de la cerrazón. Un movimiento, una Iglesia, una comunidad que no sale se equivoca. … no tengan miedo de salir en misión. Somos caminantes. Podemos descansar, pero después seguir caminando y como caminantes, no como errantes. Porque se sale para dar algo. Se sale en misión. (S.S. Francisco, al Movimiento de Schoenstatt, 24 de octubre de 2014).

Otro aspecto al que nos invita el evangelio de hoy es la confianza en Dios. Él nos dice: “¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo. Ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros”. Dios nunca se deja ganar en generosidad. Como buen Padre, nos consiente y nos da toda clase de bienes, aun aquellos que no nos atrevemos a pedir; pero como buen Maestro, también nos educa y nos enseña a vivir confiados en Él, poniendo al mismo tiempo de nuestra parte para corresponder a su amor. La confianza, es una virtud elemental en toda relación humana; ¡cuánta más confianza deberíamos tener en Dios!

Recuerden cuando eran pequeños y paseaban por la ciudad de la mano de sus padres. Como todos los niños miraban a todas partes, no temían nada y sabían que estaban acompañados y protegidos por quienes más los querían, se sentían seguros.  

Pues Dios, que es nuestro Padre celestial, jamás va a permitir que estemos solos. Tenemos garantía en el Evangelio de que así será, y el presente no es la excepción: «Ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros».

Ya lo decía Santa Teresita de Lissieux: «Lo que le duele a Dios, lo que hiere su corazón es la falta de confianza en Él»… «Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo los reconoceré ante mi Padre que está en el cielo».

¡Qué más queremos, si Jesús mismo intercede por nosotros ante el Padre! Tan solo nos pide reconocerle abiertamente ante los hombres. Esta condición es pequeña pero difícil porque muchas veces preferimos «quedar bien» ante nuestros amigos, compañeros de trabajo, ante la sociedad…

Nuestra manera de reconocerle ante los hombres, y así no ser negados por Cristo ante el Padre, es dar testimonio de vida con cosas tan simples como ir a Misa, confesarse y -si llega el caso- defender la fe. De este modo Cristo estará feliz con nosotros y será nuestra garantía el día final.

Pidamos a María que interceda por todos para que como Ella, sepamos mantenernos firmes en los momentos difíciles y llenos de confianza en que Dios siempre está.

Un comentario sobre “Mensaje radial de Monseñor Juan de Dios Hernández Ruiz, SJ, Obispo de Pinar del Río, del XII domingo del Tiempo Ordinario, 25 de junio de 2023

  1. Gracias!!!!

    EN COMUNION DE ORACIONES POR UCRANIA GRACIAS Unidos en el Corazón de Nuestra Madre, y con Ella al pie de su Hijo sediento en la Cruz «Ahogar el mal en abundancia de bien». San Josemaria Escriva (cf Lumen gentium 61) Ese, que no cabe en lo máximo, habita en lo mínimo. Autor desconocido AMDG Saludos René HORIZONTESDECRISTIANDAD.ORG TODOCATOLICO.ORG TWEETER @todocatolicoO

    “Prefiero una Iglesia herida, accidentada, manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por la comodidad y el encierro de aferrarse a sus propias seguridades” (“Evangelii Gaudium,” 49).

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