Mensaje radial de Monseñor Juan de Dios Hernández Ruiz, SJ, obispo de la Diócesis de Pinar del Río, el domingo 23 de junio de 2024, XII del Tiempo Ordinario

Queridos hijos e hijas, soy Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz, y como siempre, me siento muy feliz de poder encontrarme con ustedes.

La comunidad a la que el evangelista San Marcos escribe se siente como una barca zarandeada por el viento y las olas en medio de las adversidades de la vida y de la misión. El Señor parece estar ausente. El evangelista les ofrece un precioso pasaje catequético para llevarlos, de nuevo, a la fe y confianza en quien tiene poder para calmar toda tormenta y tempestad.

Han pasado más de dos mil años desde que Jesucristo fundó la Iglesia. Han pasado más de dos mil años de cristianismo y parece que todo se viene abajo; parece que las nuevas doctrinas religiosas, las influencias de un mundo materializado, entre otras realidades, están tomando el puesto de la Iglesia.

Parece que naufragamos en la tempestad del mundo y en los problemas que se presentan; pero cada vez que los hombres dudamos, se alza una voz que parece despertar de un largo sueño: ¡No teman, tengan fe! Y el mar se vuelve a la calma; la barca de Pedro sigue su rumbo a través de los años, los siglos y los milenios.

También vivimos esta experiencia con la vida personal. ¿Cuántas veces sentimos que los problemas nos ahogan, que no encontramos el oxígeno necesario para sobrevivir? Sin embargo, ahí está Jesús, a nuestro lado, con nosotros en medio del dolor, para renovar nuestra confianza.

A veces, como aquellos discípulos, nos dejamos invadir de tal modo por la tempestad y los vientos contrarios que azotan nuestra vida, que olvidamos que vamos con Jesús y que, con él en la barca, se superan todos los peligros. Y si nos falta confianza, el pasaje también nos recuerda que esta puede activarse con la oración.

Cristo no está lejos de nosotros; duerme junto al timón, para que cuando nuestra fe desfallezca, cuando estemos tristes y desamparados, Él tome el timón de nuestra vida.

Además, en el mar de nuestra vida brilla una estrella; relampaguea en el cielo de nuestra alma la estrella de María, para que no perdamos el rumbo y siempre lleguemos al corazón de Jesús.

Señor, nos invitas a navegar “hacia la otra orilla”, allí donde tu buena noticia no es conocida. Que el Espíritu Santo sea el viento que lleve a nuestra Iglesia misionera donde la gente tenga necesidad de ti.

Que María de la Caridad nos acompañe siempre.

Un comentario sobre “Mensaje radial de Monseñor Juan de Dios Hernández Ruiz, SJ, obispo de la Diócesis de Pinar del Río, el domingo 23 de junio de 2024, XII del Tiempo Ordinario

  1. Neidys GRACIAS!!!! Gracias por las oraciones GRACIAS Unidos en el Corazón de Nuestra Madre, y con Ella al pie de su Hijo sediento en la Cruz Ese, que no cabe en lo máximo, habita en lo mínimo. Autor desconocido AMDG Saludos René HORIZONTESDECRISTIANDAD.ORG TODOCATOLICO.ORG TWEETER @todocatolicoO

    “Prefiero una Iglesia herida, accidentada, manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por la comodidad y el encierro de aferrarse a sus propias seguridades” (“Evangelii Gaudium,” 49).


    Me gusta

Replica a Rene M Smith Cancelar la respuesta