Mensaje radial de Monseñor Wilfredo Pino Estévez, Arzobispo de Camagüey, el V domingo de Pascua, 18 de mayo de 2025

Queridos todos: Los invito a hacer primero un poco de historia. San Pablo, aquel que ahora era un incansable propagador de la fe que antes combatía, empieza su labor misionera por invitación de Bernabé. Ambos inician su viaje predicando en la ciudad de Antioquía. Después pasan a evangelizar en Seleucia, Chipre, Salamina, Pafos y Perfe de Panfilia, adonde los acompañó Juan. De ahí, Pablo y Bernabé fueron a Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra y Derbe, en la región de Licaonia. La historia nos dice que este primer viaje misionero se caracterizó por fuertes enfrentamientos provocados por judíos que no aceptaban la predicación de Cristo. En Pisidia y Licaonia, rechazados por los judíos, se dedicaron a evangelizar a los paganos, quienes sí aceptaron el mensaje de Jesús.

La lectura que escuchamos nos ha contado el término de esta primera misión de Pablo y Bernabé que regresan a Antioquía de Siria, de donde habían partido. Han llevado a cabo su tarea encomendados a la protección de Dios, pero no ha sido una obra puramente humana. Tampoco el envío fue solo por iniciativa y bajo la responsabilidad de la Iglesia de Antioquía, sino del mismo Espíritu Santo que les fue acompañando y guiando. Se repite que el auténtico actor de la conversión de las gentes es Dios y no los hombres. Cosa que no ha de olvidarse jamás.

Los sufrimientos que experimentaron, por la persecución que les seguía dondequiera que iban, no les hicieron a Pablo y a Bernabé desistir de la tarea de evangelizar. Lucas afirma que en Derbe anunciaron el evangelio e hicieron muchos discípulos. Aunque no se lo menciona en la lectura escuchada, una de las personas en Derbe que escuchó el evangelio y fue convertido, fue Timoteo (ver Hch 16, 1-2) quien llegaría a ser uno de los grandes líderes de la Iglesia y un gran apoyo personal para el propio Pablo ¡Cuántas personas claves se hicieron discípulos durante esta primera gira misionera! Personas destinadas por Dios a ser buenos obreros en la Iglesia.

Y es que la experiencia nos dice que cuando predicamos el evangelio, nunca sabemos quién se va a convertir. Debemos animarnos con el pensamiento de que, por medio de nuestra predicación, Dios podrá llamar a un gran servicio a alguno de los que nos están escuchando.

De la ciudad de Derbe -sigue explicándonos la historia- Pablo y Bernabé comenzaron su viaje de retorno. El libro de los Hechos de los Apóstoles no nos dice por qué tomaron la decisión de hacer un alto en Derbe. Quizá pensaron que habían pasado suficiente tiempo fuera de la Iglesia ‘madre’ en Antioquía, y que debían volver. O pudo ser que veían la necesidad de retroceder sus pasos, y consolidar la obra en cada ciudad donde habían dejado creyentes.

¿Qué habrán sentido al volver por Listra, Iconio y Antioquía, ciudades donde experimentaron persecución? Indudablemente, los creyentes que los recibían se alegraron mucho de verlos.

Los misioneros de hoy debemos aprender a evangelizar como lo hicieron los primeros apóstoles, y tener en cuenta cinco cosas importantes que ellos pusieron en práctica:

En primer lugar:  Animaron a los creyentes fortaleciendo el ánimo de los discípulos. Lo hicieron con su presencia, sus palabras, su ejemplo, y sus oraciones.

En segundo lugar: Exhortaron a los creyentes a que permaneciesen en la fe. Los nuevos creyentes, al abrazar la fe en Cristo, tuvieron que dar las espaldas a sus antiguas creencias y forma de vida. Seguramente eso molestó a muchos de sus familiares y amigos. No era fácil ser un creyente nuevo en una ciudad pagana. Por eso hacía falta la exhortación a permanecer enraizados en la fe cristiana.

En tercer lugar: Advirtieron a los creyentes que la vida cristiana no sería fácil, al decirles que “que a través de muchas tribulaciones es que entraremos en el Reino de Dios”. Los nuevos creyentes vieron en Pablo y Bernabé la evidencia de mucho sufrimiento – tanto en su vida diaria como misioneros, como por la persecución desatada contra ellos. No hay nada aquí de un ‘triunfalismo barato’, que pretende afirmar que nuestra fe nos hará triunfadores, y que Dios no permitirá que suframos. Más bien, al revés. Indicaron que es necesario sufrir; que el camino al cielo es de sufrimiento y dolor. Esa es la realidad, y los nuevos creyentes tenían que saberlo desde el comienzo para no desanimarse luego.

En cuarto lugar: Nombraron responsables en cada comunidad. Para ellos el requisito indispensable que debían tener estos responsables era su testimonio de vida.

Y, en quinto lugar: Encomendaron las iglesias al Señor en quien habían creído. Las iglesias eran del Señor, así que, con mucha confianza, encomendaron cada congregación al cuidado del Señor. No lo hicieron con una oración formal, superficial, y liviana, sino “con ayunos”; es decir, con una tremenda seriedad y compromiso espiritual. ¡Con razón las iglesias crecieron!

Los primeros apóstoles nos dieron un gran ejemplo de cómo plantar y establecer comunidades. El énfasis está en la calidad de vida cristiana de los misioneros, y su disposición de sufrir por el Evangelio. ¡Cuántas lecciones hay aquí para nosotros hoy en día!

Un comentario sobre “Mensaje radial de Monseñor Wilfredo Pino Estévez, Arzobispo de Camagüey, el V domingo de Pascua, 18 de mayo de 2025

  1. Neidys GRACIAS!!! Ya me dieron las 3 Radiaciones y ahora esperar, la radicion trabaja mucho tiempo. Yo me siento muy bien SANTO Y FELIZ TIEMPO PASCUAL AMDG Saludos René M Smith HORIZONTESDECRISTIANDAD.ORG TODOCATOLICO.ORG TWEETER @todocatolicoO

    Unidos en el Corazón de Nuestra Madre, y con Ella al pie de su Hijo sediento en la Cruz Ese, que no cabe en lo máximo, habita en lo mínimo. Inscripción en la tumba de San Ignacio. Está citada por el papa Francisco en «Gaudete et Exsultate», 169, nota 124 “Prefiero una Iglesia herida, accidentada, manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por la comodidad y el encierro de aferrarse a sus propias seguridades” (“Evangelii Gaudium,” 49)..


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